GINEBRA es todo dulzura, ha crecido sola abandonada en un descampado cuando la perrera se llevó a su madre. Ha costado mucho que tuviera confianza con la gente pero ya está acogida esperando una familia que merezca su cariño. Es una superviviente nata, se ha buscado la vida practicamente desde que nació. Es mestiza con algo de labrador. Tiene entre 4 y 5 meses y será mediana, de unos 20 kilos cuando crezca.