SYMA fue abandonada en una gasolinera. Sus dos compañeros murieron atropellados en la carretera.
Ella llegó a tiempo y se salvó. Al día siguiente de llegar al albergue fue mamá de 6 preciosos bebés.
Sus bebés encontrán un hogar, pero ella no merece quedarse sola otra vez. Tiene 1 añito y es extremadamente buena y obediente.
Atiende todas las ordenes y golpea con la pata la puerta cuando quiere salir a hacer sus cosas.
Su mirad es todo agradecimiento. Está llena de amor que dar.