TOÑI (ANTONIA) llegó al albergue cuando acababan de matarle a sus hijos, con una mastitis y una subida de leche que no se podía casi mover. Y le pegaban en la calle. La pobre era todo tristeza, pero poco a poco ya movía el rabo y comenzó a llegar a ella la alegría. Tanto ha cambiado que ahora es un terremoto de alegría y cariños. No para quieta.
| Inicio | ||
| Quiénes somos | ||
| Qué hacemos | ||
| Objetivos | ||
| Legislación | ||
| Documentos | ||
| Videos | ||
| Adoptar | ||
| Desaparecidos | ||
| Final Feliz | ||
| Asóciate | ||
| Contacto | ||
| Enlaces | ||
| Noticias | ||
